Psicología colectiva de las cosas

 Psicología colectiva de las cosas

Preámbulo: durante la lectura se habla del significado que los objetos fueron adquiriendo, así como las sensaciones que iban percibiéndose derivado de los objetos, primero prevalecían lo óptico que tan raro era verlo, tenerlo le daba mucho más valor a las cosas; después comenzaba a percibirse también el sentido acústico, luego los aromas, para terminar con las características de percepción gustativas y táctiles.
    Cabe resaltar que además de estas percepciones tenemos también el valor que la sociedad le iba otorgando, y primeramente el que uno le atribuía ya que un objeto perse simplemente es, mientras que lo que percibimos al interactuar con él es algo completamente distinto. Usualmente la percepción de objetos hablando de la utilidad que tengamos de él coincidirá con la de muchas personas más, creando un significado colectivo para ese objeto en particular, lo que atribuye a ir construyendo la realidad momentánea en la que se vive.

Este factor contribuye a que a lo largo del tiempo se viva de diferente forma, aunado al contexto de un cierto espacio en un cierto tiempo se viviría de una forma totalmente distinta, un claro ejemplo de ello se puede ver en la historia de los derechos humanos a lo largo de los siglos: es evidente que siempre ha predominado un grupo de personas privilegiadas sobre otras, pero vemos que esta brecha comienza a reducirse paulatinamente. 

Sin embargo, para esta actividad no quisiera adentrarme a un rubro político social, sino a algo mucho más simple que me llamó la atención en la lectura, esto refiere a cuando no importaba la percepción olfativa: se menciona que antes nadie reparaba en el olor, incluso había ciudades enteras malolientes por las cañerías y mala higiene lo que inmediatamente me recordó a los famosos laboratorios de perfumes en Francia en el siglo XIV.


Desde sus inicios podemos identificar un cambio de paradigma, los perfumes fueron inventados en Egipto y se utilizaban para sus celebraciones religiosas y ceremonias como aceite y ungüentos quemados perfumados: se utilizaban para asegurar una protección de divinidades, así como trasmitir mensajes y oraciones a los muertos. 

Creció un gran comercio en Medio Oriente y partes de Europa, extrayendo cuidadosamente el aroma de plantas, maderas y resinas, cuando llegó a manos de los griegos su uso se extendió a ocasiones especiales y se comenzó a relacionar con la belleza y el cuidado del cuerpo. Así fue como este objeto comenzó a esparcirse por Europa y con el paso del tiempo comenzó a usarse entre los vestidos de las mujeres y prendas de los hombres para disimular olores no agradables.

    Así es como llegamos hasta el siglo XIX, después de la Revolución Francesa, cuando este mercado explotó en Francia cambiando el juego completamente con su producción admirable, amado por los emperadores a quiénes se les creaban fragancias exclusivas, y la gente ordinaria. Este periodo tuvo múltiples ventajas ya que la ciencia también abonó a un mejor proceso de fabricación y la liberalización del comercio.

Posterior a este gran despegue tenemos que los laboratorios comenzaron a especializarse en distintas áreas como fragancias para hombres y otras para mujeres, líneas cosméticas o para baños. Con el comienzo de la globalización este mercado no hizo más que crecer teniendo múltiples marcas distinguidas especializadas en el campo cada vez enfocados más en atender las necesidades de todos sus clientes.



Con esta breve historia del perfume podemos identificar el cambio de significado y percepción que fue obteniendo en la sociedad, primeramente era algo exclusivo de rituales religiosos, y conforme fue introduciéndose a otros contextos donde posiblemente predominaban distintas realidades olorosas, éste objeto fue cotizándose más y reformándose. Hoy en día es algo normal en nuestra rutina diaria, y podemos asegurar que ahora se usa en cantidades mucho menores que en el S XIX, donde no había una higiene tan buena y predominaban olores desagradables por lo que recurrían a esta herramienta, y no se le veía como ahora podemos decirlo, un accesorio.

Referencia: Tailor Made. History of Perfume. Disponible en https://www.tailormadefragrance.com/en_int/history_of_perfume 




  

Comentarios

  1. Excelente ejercicio a partir de un objeto. Me encantó la manera como rastreas el objeto para después contextualizarlo en un tiempo y un lugar específico.
    Este ejercicio nos permite retomar los principales argumentos de Pablo Fernández Christlieb para reconocer la relación que tienen el conocimiento y la cultura:
    1) La percepción y la sensación son construcciones históricas-sociales. Lo que significa que la manera como nuestros sentidos perciben la realidad no es sólo una cuestión biológica-física, sino que se forma a partir de construcciones sociales ya establecidas.
    2) Hay una correspondencia entre los objetos y la percepción. Lo que quiere decir que es a partir del desarrollo de objetos cuando comenzamos a interpretar intelectualmente nuestro mundo, pues al intervenirlo lo convertimos en un concepto, en una idea. Así que, en función de los objetos (de la realidad mental) es como pensamos.
    3) Cuando el cúmulo de objetos hace que pierdan su carácter sagrado, nuestra percepción se separa del objeto.
    Así, podemos hacer el ejercicio de situarnos en un contexto en específico, y mirar sus objetos, mirar las prácticas, y con ello deducir cómo percibían el mundo, y, por lo tanto, qué tipo de conocimiento se creaba y con qué finalidad.

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